miércoles, marzo 27

Día Mundial del Teatro y Semana Santa.

Hoy es el Día Mundial del Teatro y mañana continúan las representaciones de la Semana Santa. ¿Coincidencia? No lo creo, como espectáculo la Semana Santa entretiene, lo demás no sé. Estos días son representaciones teatrales, espero que la 'fe' de los católicos no sea solo eso y que sea más que drama de misa o comedia de fiesta en los bautizos. Mientras tanto yo me entretengo con mis pies descalzos que sangran en dirección a mi propio calvario, donde me esperan ansiosos unos guardias para clavarme en la cruz más alta que apunta a un atardecer lleno de melancolía.

jueves, enero 10

¿"X, somos chavos"? Una reflexión inquietante sobre una frase común.


En general no sabemos cuando vamos a morir, algunas personas tienen algún aproximado porque su medico les ha pronosticado cierto tiempo de vida, otros también saben porque se suicidan y  tienen idea de cuando van a jalar del gatillo, cortarse las venas o abusar de las pastillas. Se dice que lo único seguro que tenemos es la muerte y es cierto, todos vamos a morir eventualmente, nuestro cuerpo es finito, no hay duda. También es cierto que somos demasiado frágiles frente al mundo: sismos, huracanes, tsunamis, vientos con inmensa fuerza, autos a gran velocidad, caídas, resbalones, mordeduras, virus, bacterias, .. cualquier cosa, cualquier situación, cualquier animal por pequeño que sea puede matarnos.  Mi punto es el siguiente: No somos conscientes de eso, la mayoría de las personas creemos que vamos a morir de viejos, imaginamos el fin de nuestras vidas como un otoño en el que las hojas doradas de los arboles caen lentamente  hasta tocar el suelo, imaginamos a nuestros nietos correteando a nuestros pies y esos momentos nos parecen los idóneos para abandonar la vida, pero eso no sucede, no a toda la gente. 
En estos tiempos capitalistas pareciera que la vida es algo que puede comprarse,  realmente no es así, gente con dinero puede tener acceso a mejores servicios de salud, tal vez a comida de mejor calidad o por lo menos si poder comprar comida. Gente sin dinero se muere de enfermedades fácilmente curables, gente pobre se muere por no comer, pasa todos los días. Pero hasta los más ricos se mueren de cáncer, es decir... la muerte es la muerte, podemos jugar todo el tiempo ( que el dinero y la tecnología permitan) a evadirla pero llegara.
Recientemente he escuchado demasiado la frase " X, somos chavos" y pareciera que los que la pronuncian ignoran que "tener" pocos años no los protege de accidentes o vicisitudes de la vida diaria que pudieran matarlos. ¿que quieren decir con "X, somos chavos"?, me suena a una frase "envalentonadora", una frase con la que pretenden tomar fuerza o ánimos para seguir de fiesta, para seguir en la borrachera o ignorar obligaciones propias de la juventud, como estudiar o ayudar en casa. Yo tengo 25 años y creo que como individuos cada ser sobre la tierra tiene una historia que vivir, lugares que visitar, gente por conocer o hasta drogas por probar, no pretendo dar un consejo moralista porque yo mismo los detesto, sin embargo siento que el hecho de tener 18,19,20 o más o menos años no tendría porque hacernos inmunes al desastre. La vida es un asunto increíble que nos permite hacer planes, pensar en el futuro, recordar el pasado; forjar un historia, ser parte de la historia. Una gran satisfacción es cumplir nuestras metas, nos sentimos bien cuando hacemos cosas que habíamos planeado o de cualquier manera hacer cosas que nos agradan aun sin haberlas planeado es algo que nos emociona el alma, y necesitamos vida para ello. Esta es una reflexión dirigida a mi, suelo tener momentos de gran elocuencia y a veces soy el más mediocre de los chicos con playeras estampadas, este es un recordatorio que me hago para tener presente que todos los días debo sorprenderme con la doble belleza que encuentro en la vida, lo bello de estar vivo y lo bello de saber que un día moriré y que cualquier día puede ser ese día. No le tengo miedo a la muerte... tengo miedo de perder el entusiasmo por la vida. "X" me suena a "no importa, somos chavos" pero... la verdad es que si importa, la vida importa, experimentemos con ella no con un pensamiento lúgubre de muerte pero si con un" moriré algún día" presente. 
Puedes leerme con entusiasmo o simplemente ignorarme... total, eres chavo. 

miércoles, enero 9

¿Una explicación para Lost? Yo no la necesito.


Un día de enero del 2012 comencé a ver la serie "Lost". Ha pasado un año y aun sigo "perdido"...pero no confundido, resulta que mi encuentro con" lost" fue intenso, a diferencia de las personas que siguieron la serie durante 6 años yo en 3 meses vi las 6 temporadas: los 121 capítulos. Antes de iniciar había escuchado del descontento de algunos fans con el final, sin embargo decidí comenzar a verla y continuar en el viaje hasta un desenlace que ya ansiaba desde el primer capitulo. La historia va sobre un grupo de sobrevivientes a un accidente aéreo; el vuelo 815 de Oceanic Airlines y de como una isla misteriosa se convierte en su nuevo hogar.
Personalmente me encanta el misterio, el suspenso, la intriga. Me agrada la sensación que se crea al encerrar a un grupo de personas en un lugar del que no pueden escapar, es un caldo de cultivo donde la flama arde hasta hacer entrar en ebullición las pasiones humanas. 
Se me dificulta ahora pensar en "lost" como en una serie de misterio o de terror, todos los recursos que me engancharon a ella por supuesto que forman parte de un universo que pertenece a lo oculto y a la sorpresa, pero "lost" realmente me conmocionó cuando me di cuenta que yo deseaba ser un habitante de aquella isla, yo pensaba que podría ser el perfecto compañero de aquellos sobrevivientes pues en cada capitulo iba conociendo del dolor y la desesperanza qué cada uno de ellos cargaba antes de abordar aquel avión y como la isla en cierto sentido les permitía redimirse ellos mismos, enfrentarse a sus temores.
 La isla no era ningún purgatorio, y lo mejor que pudo pasarles a esos personajes fue haber llegado a la isla, la tragedia a mis ojos se transformaba en salvación. Y todos necesitamos ser salvados de nuestro propio desgarramiento pasional, todos necesitamos una isla de redención. "l.ost" es una serie épica, imperdible y devastadora. Los viajes en el tiempo, los misterios, el humo negro, los "otros", la iniciativa Dharma, los numeros... todo era un pretexto para exponer y hacer evidente nuestra debilidad y nuestra clamante necesidad de reconocimiento, de cariño, nuestra clamante necesidad de querer frenar el dolor. Lost  es una serie compleja porque trata los temas más complejos de nuestra vida: las emociones, la fe, la esperanza, estoy escribiendo esto y se me desgrana el corazón recordando aquellos días cuando la veía,  y recuerdo como ver "lost" me hizo regresar a la playa, a las aguas del pacifico, las mismas aguas que bañaban aquella isla. Me gusto "lost" porque yo también había estado perdido, y porque me recordaba la forma en la que conectar con emociones que desaparecían de mi vida, yo también soy una pasajero del oceanic 815. Cuando vi el ultimo capitulo me estremecí  y viendo los últimos 4 minutos no podía parar de llorar y de recibir golpes que destronaban mis ansias de una revelación espectacular, yo ya no necesitaba una explicación...porque Lost me había explicado a mi algo sobre mi mismo, y así es la vida; atiende a lo básico pero vamos por ella con aires de grandeza queriendo que los grandes misterios nos sean revelados. No necesito una explicación, solo quiero regresar al mar, solo quiero regresar a esa isla, donde puedo jugar a que nadie rompe mi corazón, y donde soy fuerte.

miércoles, noviembre 23

Esta noche conmigo.

¿Podrías dormir esta noche conmigo y simular que lo haces profundamente?.... y cuando el dolor irrumpa con sus ruidosos tenis cargados de lodo, escurriendo sexo por todos lados, vociferando que soy el amor perdido, cuando eso pase...¿ podrías...simplemente fingir que despiertas. mostrar el mínimo valor y hacerlo huir despavorido?  gracias.

lunes, noviembre 7

No soy catolico, ni cristiano. No creo en jesus.

Cumpliré 24 años el próximo mes, me gustaría – de verdad- ser capaz de definirlo, darle un sentido más allá de cualquier percepción propia, deslindar al tiempo de mis experiencias, sin embargo…eso es realmente difícil, fuera de mi comprensión. Hace algunos meses estaba pensando en estas ideas acerca de quién soy, es decir, ¿quién soy? , y esta pregunta no es exclusiva mía, o de los sacerdotes, filósofos, místicos etc. Es un cuestionamiento que tú mismo has sentido, ese sentimiento de sentirte ajeno y pequeño, para después despejarte y recordarte que eres la punta de la evolución, la máxima prueba del funcionamiento de una máquina que no conoces pero a la que sigues y aspiras, o eso quiero creer, por que debo confesarlo… la idea de que alguien en cualquier lugar del mundo no experimente esa “nausea” me aterra, muchas noches no he podido dormir recordando a esas personas que están obsesionadas con la  religión, la moda, la electrónica, las figuras públicas( cantantes, actores, modelos) y esos pensamientos han sido semilleros de pesadillas en mí, porque yo mismo me mire en esas posiciones,  recordaba que yo mismo he deseado un iPod, determinado pantalón y envidiado personalidades, y han sido estas ideas las que no permiten pensar en sí mismos, pensar hacia dentro, es más… hasta he llegado a pensar que se tiene temor a hacerlo, me miraba culpable de haber caído, de haber llegado a ser víctima del consumismo, un consumismo orquestado magistralmente, con fines que escapan a una simple ganancia monetaria, las implicaciones están demasiado intrincadas y son oscuras, y el miedo que esto me provoca disminuye cuando reacciono, y puedo ser capaz de criticarme a mí mismo para concluir que el estar expuesto a los titiritescos medios de comunicación ha filtrado esos deseos en mi mente, me refiero a que el dinero mueve al mundo, pero más allá… tengo este pensamiento, creo que las aspiraciones han sido el motor de todo este sistema, esta posesión de bienes, de acumulación, así a la media de la población se les va la vida en trabajar por querer pertenecer a ciertos grupos sociales o vivir como ellos, a otros pocos en conservar su status…pero a otros tantos…a algunos millones de seres, la vida misma se les va en el hambre, el frio, en el cansancio, en la muerte. Este es un hecho, una realidad.
Menciono todo esto porque quisiera aclarar que este texto no es tarea de la universidad como alumno de filosofía, y que lo que planteo no es propio ni exclusivo de tales estudiantes. Esto llega a lo que nos es universal, la vida.
Comencé mencionando que cumpliré 24 años el próximo mes, y pensando en ello de repente me llego un chispazo acerca de qué tipo de persona debería ser, o bajo qué criterios según mi edad debería actuar, o cosas como las actitudes que debo mostrar ante determinadas situaciones, y me dije… ¿quién soy?  esto me devasto, porque el plantearme esas preguntas me llevo a deducir que lo único que quería obtener eran respuestas que otros ya han respondido por mí, de gente que ha dicho como debo de actuar o pensar, eso me devasto, porque me he dado cuenta que muchas de las maneras en las que actúo me fueron impuestas o hasta heredadas. Y de una de esas quiero hablar hoy: la religión.
 Nací en Miahuatlan, Oaxaca. el 8 de diciembre de 1987, y estoy muy consciente del papel que juega la zona geográfica donde se nace para determinar la religión a la que se pertenecerá, en mi caso… un país católico, un pueblo católico, con abuelos de ferviente activismo religioso, bueno… una cosa bárbara. Fui bautizado, tuve una formación en el catecismo normal, he comulgado y hasta he “confirmado” mi fe, en esa celebración que propiamente llaman “confirmación”. Después, viví “experiencias” (retiros, etc.) de tipo religioso, varias de ellas. Todo esto en conjunto sucedió en mi niñez, pubertad, adolescencia y por supuesto que se filtró en mi cabeza, actué bajo esos principios e ideales, pero debo confesar que nunca sentí pertenecer a la iglesia, todo era por seguir la regla, Hoy a un mes de cumplir 24 años estoy convencido de que no soy católico, tampoco cristiano, esto no es reciente, no es algo que se me ocurrió de repente, me he sentido más conectado y en paz mirando hacia el espacio, las estrellas, el sol, el mar….todo aquello que es enorme y no creado por el hombre que en un confesionario o rezando un rosario.
No soy católico, tampoco cristiano. No creo en jesus. No asisto a misa y no me siento obligado ni siquiera por mi formación a hacerlo,  en algo que sí creo es en el respeto y por ello mismo no critico ni odio a los creyentes, es una cuestión muy personal, y aclaro que no soy activista por el cambio de  religión. También quiero aclarar que el que yo no sea ni católico, ni cristiano no es una decisión que se deba a mi formación reciente, es decir, no se debe a que soy estudiante de filosofía, mucho antes de estudiar filosofía estuve en la escuela de medicina y ya pensaba en eso, y me encanta. Apuesto a que muchos católicos les gustaría no serlos.
Creo en la conexión con uno mismo, en el descubrirse en el otro pero no perderse. Creo en el amor, creo en la tierra,  creo en la energía que es la mismísima vida, creo en un dios pero no un dios que es padre, sino un dios que soy yo mismo, que es mi hermano, el que corre conmigo, el que toma mi mano y sonríe en complicidad. Me maravillo todos los días cuando el sol tuesta mi piel, y calienta mi sangre, creo en él, estoy consciente de mi necesidad de creer, pero yo elijo creer en lo creíble, el aliento que me roba la inmensidad del mar con sus salvajes olas, o la armonía que hay en el universo… no necesito categorizar los conceptos y encasillarme en una religión, la vida… se trata de ser feliz ¿cierto? Lo soy en mi creencia que es única, personal. Creo en el hombre…como mí igual, no un inferior ni ningún superior, y el día que tengamos la misma idea, el día que nos reconozcamos en el otro, el día que caigamos en cuenta que el hambre que yo he sentido la sienten también en áfrica pero que yo he sido afortunado, yo he comido…en áfrica hay miles que se mueren de hambre, es terrible. Siento la responsabilidad ética de dar de comer al hambriento o de beber al sediento…no porque algún tipo llamado Jesús lo diga…sino porque yo mismo he tenido hambre y sed…y es horrible.
Soy lo que he vivido, sentido,  soy lo que deduzco y en lo que creo. Me encanta no ser católico, ni cristiano. Me da miedo el ser que es fiel devoto y mata a su hermano, el que lo entristece, y a mí me entristece mucho de lo que veo, y es de lo que hablaba al principio, esa idea de dejar de ser humanos…para convertirse en poseedor de bienes, de casas, de carros, de cuerpos. Ignorar lo que realmente es nuestro, la vida.

viernes, octubre 7

Portishead en Corona musica capital.

Mientras escucho a portishead no puedo evitar sentirme devastado por el sonido que arranca tasajos de mi carne para arrojarlos al olvido, arrojarme a mi mismo al abandono, a la desolacion, arrojandome fuera del camino que he recorrido aun sin saber hacia donde me llevaba, arrojandome para despues de verme sangrar un poco corran aun mas veloces a mi encuentro y abrazarme, esos son los sonidos.

domingo, octubre 2

Aun no veo linterna verde, ni harry potter 7, espero no ver la ultima de crepusculo...pero por favor Dios... que sean mas frecuentes mis visitas a la cineteca nacional, de las veces que he estado en ella, todas han sido magicas, reveladoras e inquietantes. Funciona al nivel que he esperado que funcione el cine en mi, la idea de ser arrastrado por multiples efectos visuales no me agrada tanto como ser devorado por las imagenes crudas y nauseabundas que inundan mi ser y lo inquietan, lejos de parecerme aburrida la programacion de la cineteca me parece encantadora.

miércoles, febrero 9

El ultimo dia de mi vida.

Al final el dolor sera inevitable, dolerá cuando tenga que desprenderme de las cosas que ni siquiera son mías, de las cosas que no me pertenecen y sin embargo les puse nombre, gran ejemplo, dumbo, mi mascota, eso dolerá. Ese ultimo día buscaría la inmensidad, las cosas grandes no creadas por el hombre; un desierto, océano, el cielo, buscaría esos lugares que me atemorizan para encontrar a la persona de la que estuve huyendo, Yo mismo.
Un enfrentamiento con la inmensidad para recordar y analizar las lecciones que aprendí pero sobre todo las que se me dificultaron y batalle para entender: como la responsabilidad, la tolerancia, la honestidad. recordar para analizar el grado de aprendizaje, que tanto actué bajo esos principios, por que es real, al final cuando el ultimo día se presente seré energía en espera de abandonar el cuerpo físico que con agrado se me presto, seré energía en espera para regresar al todo.
No seria de la idea de armar una fiesta con amigos, familiares y conocidos, con quien de verdad debo estar ese día, es conmigo. seré yo quien muera, quien abandone.
Estoy seguro de que ese día, disfrutaría de comer pastel, correr con el perro, sudar, gritar, hacer y gozar acciones que una vez muerto no podre hacer mas, ese día me aseguraria de darle movimiento al cuerpo, hacerlo generar calor, gastarlo, revisar el cuidado que le brinde a la maquina que he llamado cuerpo.
Si tuviera la hora exacta de la muerte, una hora antes me sentaría, me gustaría que fuera en la noche, para así poder observar las estrellas y contemplar antes de muerto el destino al que me dirijo, sentir pasar esa hora respirando profundamente; inspirar, exhalar, inspirar, exhalar, inspirar y que mi ultimo instante de vida sea una exhalacion, que devuelva al universo no solo aire o CO2, sino un espíritu cargado de experiencias, un espíritu volador que emprenda un nuevo viaje, que mi ultimo momento, que mi ultima acción sea una exhalacion que me genere tranquilidad y serenidad para aceptar la culminación de esta vida.
He olvidado que soy un llorón, y generalmente el dolor y el desprendimiento siempre me generan lágrimas, y muy seguramente llorare aquel ultimo dia, sin embargo alimento la esperanza de que esas gotas no sean saladas como de costumbre, asi podre beberlas mientras respiro profundamente al mirar las estrellas.
De las cosas materiales me habré desprendido y si son del gusto o agradan a quienes seguirán viviendo con gran entusiasmo las entregare, y aunque me duela me despediré de mis libros, de lo único que tuve y poseí: mis libros, que me aventuraron en inimaginables experiencias, permitiéndome gozar de lo narrado en prosa o verso.
si, moriré algún día, todos lo haremos, mientras escribo me aseguro de que es lo único que tengo seguro, la muerte, pero cuando me desvanezca quiero escuchar y cantar fuerte " todo fue diversión al correr bajo del sol, pero todo acabo, yo me voy junto al creador." adios.